Su mirar, siempre hacia abajo,
Triste mirada, cansados pasos,
La casa que ayer le fue pequeña,
Hoy, sola, le resulta inmensa,
Cabellos blancos como la nieve,
Su pulso inquieto, casi tembloroso,
Caminando, por la silensiosa casa,
Donde se respira, el aire de la soledad,
Polvo de recuerdos, en los rincones,
Viejos cuadros, en las paredes,
Y una medalla, en su arrugada mano,
Donde caen, sus agotadas lágrimas,
Por aquel triste recuerdo,
Del marido que ya no espera,
Aquel que un día le dijeron ,
Que había ganado la guerra.
Ahora es el marido, el que espera en los cielos,
que ella deje la tierra,para estar juntos de-nuevo.
Dedicado a las esposas,de los ex combatientes,
de una guerra sin nombrar.
NO A LA GUERA.
Marca de fusiles en sus manos,
Marcas de granadas en su cuerpo,
Olor a pólvora en el aire que respiran,
Dolor en sus lagrimas derramadas.
Y una historia en sus mentes
Que por siempre queda grabada
Como tatuaje en el alma.
El sueño de regresar a casa,
El sueño de abrazar a su amada,
El sueño que termina en nada.
Ya no son lo que antes era,
El pueblo se detenia,
Para verlos marcar el paso,
Ahora solos caminan,
Y la sociedad que veía su partida,
Hoy les da vuelta la cara.
Ya solos quedaron,
Abandonados como si nada,
Batallando con su suerte,
Por esa guerra no ganada,
Por una guerra cualquiera,
Una guerra sin nombrar.
THE PANTHER FLORIDA.



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